Es común pensar que una vez instalado, un motor o barrera automática funcionará eternamente sin intervención. Sin embargo, como cualquier vehículo o maquinaria, el desgaste natural existe. El mantenimiento preventivo es la clave para evitar quedarte fuera de casa un viernes por la noche.
Señales de Alerta
- Ruidos metálicos o rechinidos: Indican falta de lubricación en los rodamientos o bisagras oxidadas.
- Movimiento lento o a tirones: Puede ser un síntoma de fallo en el capacitor del motor o problemas en los rieles.
- El motor sigue sonando pero la puerta no se mueve: Urgente. Podría ser un engranaje barrido.
¿Cada cuánto debo dar mantenimiento?
Para uso residencial promedio (10-20 ciclos al día), recomendamos una revisión cada 6 meses. Para uso intensivo (condominios o empresas), lo ideal es cada 3 o 4 meses.
Lo que hacemos en Grupo VG
Nuestros técnicos no solo «echan grasa». Revisamos la electrónica, ajustamos los fines de carrera, alineamos los rieles y verificamos la tensión de los resortes o cadenas. Prevenir es siempre más barato que cambiar un motor completo.